miércoles, 14 de mayo de 2025

PROCRASTINAR PODRÍA SER UN SÍNTOMA DE LA ADICCIÓN AL INTERNET

Cuando tenemos actividades planeadas y queremos llevarlas a cabo con la mayor brevedad, pero en el camino se nos dificulta la realización ya que posponemos dicha actividad, estamos procrastinando. Esta postergación posiblemente lleve a tener consecuencias peores debido al atraso, afectando el plano escolar del alumno, ya sea porque no entregue a tiempo el proyecto o trabajo, o no lo entregue, afectando así, sus calificaciones. Esto podría generar ansiedad en los alumnos.

A esta procrastinación vamos a llamarle Procrastinación académica, y según Steel (2007) tiene factores motivacionales (la expectativa que tiene el estudiante; el valor que le da a lo aprendido; y el impulso con el que hace el trabajo) y ambientales (tiempo de recompensas y castigos; y aversión a la tarea) que no permiten al estudiante entregar su trabajo en el tiempo estipulado.  

Este fenómeno se manifiesta en la población latina. Según un artículo de la revista de Psicología y Educación, la escala de procrastinación académica es “en nuestro continente aproximadamente el 61% de las personas procrastinan y el 20% lo hacen de manera crónica, siendo esto un patrón concurrente de comportamiento”.

La adicción al Internet es uno de los factores más determinantes en la procrastinación actual. Este vínculo cobra más y más relevancia pues es cada vez más evidente el uso de plataformas y videojuegos debido a la atención que estas tienen por la demanda de notificaciones, algoritmos personalizados y diseños visuales que estimulan la gratificación instantánea.

Un estudio sobre la Influencia del uso de redes sociales en la procrastinación académica en bachillerato, tuvo entre sus hallazgos más importantes que:

  • El 68% de los estudiantes manifestó pasar mucho tiempo en redes sociales durante el día.
  • Más del 60% reconoció interrumpir sus estudios para revisar redes sociales.
  • El 57% afirmó que las redes sociales son una fuente importante de distracción
  • El 65% consideró que su uso afecta negativamente su rendimiento académico
  • El 60% indicó que estas interrupciones dificultan la entrega oportuna de tareas
  • El 66% cree que podría mejorar su desempeño si redujera el tiempo en estas plataformas

Cabe resaltar que un estudio de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz de Colombia titulado “Frecuencia y motivos para procrastinar: impacto del curso, género, autorregulación y autoeficacia”, tuvo entre sus hallazgos más importantes que:

  • Los motivos más frecuentes para procrastinar son el perfeccionismo, la ansiedad a la evaluación y la búsqueda de entusiasmo.
  • El 51% del alumnado estaba de acuerdo en alguna medida con esperar a que un compañero terminara una actividad académica para recibir un consejo.
  • El 41,5% de los participantes reportaron que, en alguna medida, estaban emocionados por hacer la tarea a último momento.
  • Un 41,2% está de acuerdo en alguna medida en que les gustó el reto de esperar hasta la fecha de entrega.
  • El motivo de falta de energía y autocontrol incrementa en los cursos superiores.
  • Para los motivos de poca confianza y de ansiedad, se encontró interacción entre cursos y género; son más frecuentes en hombres de curso 6, y mujeres de 9 y 10.
  • La procrastinación incrementa significativamente en los grupos de menor autoeficacia y autorregulación.

Es por eso que hoy en día existen herramientas que permiten al estudiante cumplir con sus objetivos y dejar de lado esa postergación. Algunas de esas herramientas incluyen técnicas de organización (como la planificación de tareas, y la división de trabajos en partes más pequeñas), métodos para reducir distracciones y establecer plazos, el desarrollo de hábitos saludables, y ayuda con terapia cognitivo-conductual (es una terapia que ayuda a las personas a cambiar sus pensamientos, sentimientos y comportamientos con el fin de mejorar su salud mental).
 
Datos tomados de:

  • Revista de Psicología y Educación / Journal of Psychology and Education, 2020, 15(1), 98-107 (www.rpye.es) Doi: https://doi.org/10.23923/rpye2020.01.189
  • Silva Briones, W. P., & Cedeño Sempértegui, M. L. (2025). Influencia del uso de redes sociales en la procrastinación académica en bachillerato. Mikarimin. Revista Científica Multidisciplinaria, 11(2), 136–152. Doi: https://doi.org/10.61154/mrcm.v11i2.3921
  • Malpica-Chavarria, E. A., & Garzón Umerenkova, A (2024). Frecuencia y motivos para procrastinar: impacto del curso, género, autorregulación y autoeficacia. Revista Fuentes, Vol. 26, 2024, págs. 172-184. Doi: https://doi.org/10.12795/revistafuentes.2024.23502

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